Un hogar más ecológico para un planeta más feliz
La primavera ya está aquí, y pronto el color verde lo invadirá todo. Si eso le inspira a «ponerse verde» en su hogar y jardín, está de suerte. A continuación, le ofrecemos algunos consejos que le ayudarán a conseguirlo.
«Ser ecológico» ha demostrado ser más que una moda pasajera, ya que cada vez más personas adoptan un enfoque respetuoso con el medio ambiente en su vida. Este movimiento se extiende sin duda a los hogares y jardines, tanto si estás renovando una vivienda existente como si estás buscando una nueva. Así que, si eres un propietario (o comprador) de vivienda con conciencia ecológica, sigue leyendo para conocer los pasos que puedes dar para que tu hogar sea más ecológico y contribuir a crear un planeta más saludable.
- Elija productos reciclados. El reciclaje no es solo para el correo basura. Si está remodelando o construyendo una casa, puede incorporar materiales reciclados como tejas, estructuras de acero, hormigón (o alternativas al hormigón fabricadas con materiales reciclados) y suelos, como moquetas fabricadas con botellas de plástico recicladas u opciones fabricadas con madera, vidrio, cerámica, piedra o caucho reciclados.
- Opte por alternativas. Piense en el bambú, una madera rápidamente renovable, para suelos y armarios. O en aislantes fabricados con materiales naturales y renovables, como el cáñamo, la lana o la espuma de soja. ¿Qué le parecen las alternativas al hormigón fabricadas con espuma, vidrio, papel o tierra comprimida?
- Compra productos locales. Cuando compras materiales de construcción o remodelación producidos cerca, reduces las necesidades de transporte, lo que significa menos emisiones y, como ventaja adicional, ¡apoyas a tu comunidad!
- Reconsidere su techo. Los «techos frescos» reflejan la luz solar y absorben menos calor, lo que mantiene su hogar más fresco con menos energía. Los «techos verdes» utilizan una capa de plantas vivas para añadir aislamiento natural, reducir la escorrentía de aguas pluviales e incluso ayudar a limpiar el aire al reducir la contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero.
- Ahorra energía. Hoy en día, hay tantas formas de reducir el consumo de energía (y las facturas mensuales de servicios públicos) que no hay excusa para no hacer nada al respecto. Empieza poco a poco y ve aumentando si es necesario: baja la calefacción unos grados, apaga las luces y los enchufes múltiples, elige bombillas CFL o LED, instala un termostato inteligente, añade los niveles adecuados de aislamiento e instala electrodomésticos y ventanas de bajo consumo.
- Reduzca el consumo de agua. Recoja el agua «poco utilizada», es decir, la que normalmente se desperdicia por el desagüe del fregadero de la cocina o la ducha. Luego, utilícela para regar el césped o el jardín. Reduzca aún más sus necesidades de agua (y posiblemente su factura) con grifos y cabezales de ducha de bajo caudal, riego por goteo y jardinería xeriscape para su patio, y lavavajillas y lavadoras que ahorran agua.
Si está pensando en comprar una vivienda para reformar, renovar su hogar actual o simplemente añadir un toque de verde a su espacio actual, no dude en ponerse en contacto con uno de nuestros expertos en préstamos hipotecarios para obtener aún más ideas.